Platón. Atenas. c. 427 - 347 a. C. Filósofo Griego, alumno de Sócrates y maestro de Aristóteles. Fundó la Academia de Atenas en el 387 y que perduró más de novecientos años. "Platón",era un apodo que viene a significar: el que tiene anchas espaldas, y que según parece se lo puso un profesor de gimnasia. Diálogos de juventud: (399-389): "Apología de Sócrates", "Critón", "Laques"... Diálogos de transición: (389-385): "Gorgias", "Crátilo", "Hipias mayor y menor", "Eutidemo"... Diálogos de madurez (386-370): "Fedón", "Banquete", "Repúbica", "Fedro"... Diálogos críticos y de vejez: (370 - 347): "Parménides", "Teeteto", "Sofista", "Político"...- El que aprende y aprende y no practica lo que sabe, es como el que ara y ara y no siembra...
- Los sabios hablan porque tienen algo que decir, los tontos hablan porque tienen que decir algo.
- El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos.
- Lo que no sé, tampoco creo saberlo.
- El virtuoso se conforma con soñar lo que el pecador realiza en la vida.
- Es necesario diferenciar las cosas: lo que siempre existe sin haber nacido, y lo que siempre está comenzando sin jamás llegar a ser.
- Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra.
- Frío e insípido es el consuelo cuando no va envuelto en algún remedio.
- Podemos perdonar fácilmente a un niño que teme a la oscuridad; pero la real tragedia de la vida es cuando los adultos le temen a la luz.
- La libertad está en ser dueños de la propia vida.
- Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas, o no vale nada el hombre.
- La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco.
- En torno a la esencia está la morada de la ciencia.
- ¡Ojalá, Agatón, que la sabiduría fuese algo que se pudiese pasar de un espíritu a otro cuando dos hombres están en contacto, como corre el agua por medio de una mecha de lana, de una copa llena a una copa vacía!
Fragmento de la Introducción en "El Banquete":
"Así, mientras íbamos caminando hablábamos sobre ello, de suerte que, como dije al principio, no me encuentro sin preparación. Si es menester que también lo cuente a ustedes (dirigiéndose a los demás acompañantes), tendré que hacerlo. Cuando hago yo mismo discursos filosóficos o cuando se los oigo a otros, aparte de creer que saco provecho, también yo disfruto enormemente. Pero cuando oigo otros, especialmente los de ustedes, los de los ricos y hombres de negocios, personalmente me aburro y siento compasión por ustedes, mis amigos, porque creen hacer algo importante cuando en realidad no están haciendo nada. Posiblemente, por el contrario, piensen que soy un desgraciado, y creo que tendrán razón; pero yo no es que lo crea de ustedes, sino que sé muy bien que lo son.".
Platón.